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A
raíz de una disputa comercial entre España y el Perú,
la República de Chile desafió a la escuadra española,
enviada al Océano Pacífico para castigar a quienes se opusieran
a sus exigencias. Por lo menos, con una media docena de modernas naves de
guerra, la fuerza naval hispana se movilizó frente a nuestras costas
recibiendo dos duros reveses; primero frente al puerto de Papudo y, después,
junto a la isla de Abtao en el canal de Chacao.
El almirante Casto Méndez Núñez se vio obligado, por
su gobierno, a bombardear al primer puerto chileno; la puerta comercial
de Chile. Así, sus buques tomaron posición a las 08:00 hrs.
para iniciar la acción punitiva 1 hora después propinando
un fuerte castigo, hasta pasado el medio día, con las fragatas Blanca,
Villa de Madrid, Vencedora, Resolución y el poderoso blindado Numancia.
El fuego artillero cayó especialmente, nos relata el
almirante Francisco Ghisolfo Araya sobre el populoso barrio de la
Planchada, sector ocupado hoy por las calles Serrano y contiguas, abarcando
la estación de ferrocarriles y la Intendencia (Plaza Sotomayor).
Destruyeron así preferentemente, los almacenes de aduana, los edificios
públicos y el centro comercial, que quedaron convertidos en una inmensa
hoguera.
Para lograr una visión bomberil, nos la narra el fallecido voluntario
de la 3ª Compañía don Guillermo Ernesto Meyer,
a través de sus Añoranzas Bomberiles de Valparaíso:
Era Comandante del Cuerpo de Bomberos don Aquinas Ried
quien, de acuerdo con las Autoridades Militares y Civiles, dispuso que los
voluntarios de Valparaíso y de Santiago, enviados a
colaborar, fueran distribuidos en tres grupos armados para la defensa en
caso de intentar el enemigo un desembarco.
Los defensores chilenos de la Artillería de Marina y de la Artillería
Cívica Naval junto con los batallones del Ejército se atrincheraron
detrás de los edificios de las calles centrales del Puerto; mientras
que las Compañías de Bomberos y Zapadores se establecieron
en tres lugares importantes de la ciudad:
a) Plazuela de San Francisco con la 1ª y 2ª de Aguas y la 1ª
de Hachas, Ganchos y Escaleras (Zapadores), todas de Valparaíso;
más la 2ª de Aguas de Santiago.
b) Quebrada de Elías, con la Pompe France y Les
Sapeurs françaises» (5ª de Aguas y 2ª de Hachas,
Ganchos y Escaleras) más la 6ª de Aguas de la colectividad
italiana, todas Compañías porteñas; más la 1ª
de Aguas de Santiago con la bomba Ponka.
c) En el Hospicio, con las 3ª y 4ª de Aguas de Valparaíso;
con la 3ª de Hachas de Santiago.
Durante el bombardeo, todo el voluntariado observó buen orden y disciplina
y cuando un incendio voraz, provocado por granadas incendiarias, se extendió
cerca del Hotel de la Unión en la calle de la Planchada los bomberos
se dispusieron a acudir; pero la metralla les impidió acudir en su
salvación. Entonces, las llamas se extendieron sobre los edificios
vecinos quemándolos en una considerable extensión: En la acera
sur de la calle de la Planchada, desde el hotel Lafayette hasta la plaza
de la Municipalidad (Echaurren); en la acera norte, de la misma calle, desde
las casas de Edwards hasta las de Subercaseaux; también por la calle
Cochrane, en ambas aceras, se extendió algo menos; por la calle de
Blanco, acera sur, dos casas y, cerca de la plaza de la Municipalidad, todo
el costado oriente; en la calle, del Clave, dos casas enormes y, finalmente,
una casa en la subida al cerro Cordillera.
Por supuesto, que las Compañías acudieron a todos estos siniestros;
por lo que su eficacia y valentía fueron agradecidas publicamente
por la Superintendencia del Cuerpo, en conceptuosas palabras: En
cumplimiento del acuerdo unánime del Directorio, es muy grato al
infrascrito dar las más espresivas gracias a todos los señores
oficiales, tropa y particulares que el 31 de Marzo auxiliaron eficazmente
con sus servicios en esos críticos momentos.
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