Para quienes participamos en una de las emergencias más grandes que hemos vivido en el poco tiempo de nuestras carreras bomberiles, fue una experiencia que nunca olvidaremos, por todo lo que significó. No así, los que tienen más tiempo y han podido vivir en otras oportunidades, la acción y fuerza de la naturaleza. Pensamos, que tanto ayer como hoy, el temple y la entereza que caracteriza a los bomberos voluntarios de Valparaíso, han sido puestos, una vez más, a prueba, pero a la vez, sentimos la satisfacción de haber cumplido una tarea noble y abnegada.
Realidad en Valparaíso.
El día sábado 27 de Febrero de 2010, el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso salió a las calles, transcurrido solo un minuto de haberse producido el fuerte movimiento telúrico en nuestro país, con características de terremoto, reportando daños en e algunos cuarteles y con posterioridad, disponiendo un contingente técnico y humano en las calles de nuestra querida ciudad puerto, según así lo establece nuestro "Plan Beta". Mientras el caos y el pánico se apoderaba de nuestros vecinos en la ciudad patrimonial, el Cuerpo de Bomberos de Valparaiso, respondía con todos los conocimientos adquiridos por tantos años de experiencia y capacitación, poniendo a disposición de la comunidad, más de 20 carros bombas con personal integrantes de las Guardias Nocturnas de sus 16 Compañías, quienes comenzaron a desplegar su ayuda solidaria. Fueron cientos los llamados recibidos de la población, dando cuenta principalmente de daños de diversa índole en las estructuras de casas y edificios, muchos de éstos, con peligro de sufrir derrumbes o desmoronamiento. A tal punto fue la recarga de trabajo, que personal de inspectores de nuestra Comandancia, debieron reforzar a la “Central de Emergencias”, de manera de poder otorgar la debida atención a las necesidades de los ciudadanos. Esta labor, fue coordinada con las autoridades municipales, así como con las de Carabineros de Chile, de manera de ir dosificando y otorgando un nivel de relevancia de todos y cada uno de los llamados, los que superaron la cifra de los mil. Fueron varios días de intenso tráfico y un continuo despacho de unidades y personal a través de diferentes puntos de la ciudad, esto sin dejar de atender por cierto, las emergencias que se iban sucediendo, ya que no faltaron los llamados por accidentes vehiculares, incendios estructurales, emergencias químicas u otros, que no necesariamente se asociaban al terremoto.
Fuerza de Tarea a Isla de Juan Fernández.
El mismo día de este dantesco evento, el Cuerpo de Bomberos de Valparaíso, tras solicitud de la autoridad regional, determinaba el envío inmediato de una “Fuerza de Tarea”, compuesta por once voluntarios, (uno de ellos mujer) al mando del Capitán de la 10ª Cía. Claudio Rojas Barceló, quienes se embarcaron en la fragata Condell de nuestra Armada, para dirigirse a una azotada isla de Juan Fernández, prestando una completa ayuda en diversas tareas, derivadas principalmente del rastreo y búsqueda de personas que resultaron desparecidas, luego de ser afectados por el tsunami, posterior al terremoto que se sintió en el continente. Para ello, el personal bomberil viajó provisto de todo el material necesario, el que incluyó el uso de cámaras térmicas para detección, así como de otros elementos de las tareas propias de rescate. Este grupo, permaneció por el lapso de una semana, cumpliendo una tarea primordial, demostrando que nuestra institución se encuentra debidamente capacitada para prestar su colaboración, incluso en zonas que traspasan sus límites jurisdiccionales. Cabe señalar, el irrestricto apoyo prestado por la Armada, dado que el grupo pernoctó y recibió una adecuada alimentación a bordo de una de sus naves. La delegación estuvo de regreso en Valparaíso el sábado 6 de marzo, arribando esta vez a bordo de la fragata Lynch. Sin dudar, este grupo de jóvenes voluntarios, supo representar de la mejor manera a nuestra institución, demostrando eficacia, disciplina y trabajo en equipo. (FOTOS)
Alerta de Tsunami.
El jueves 11 de marzo, a menos de 15 días de ocurrido el gran terremoto, una nueva situación de pánico e incertidumbre fue la que se sucedió en Valparaíso. Producto de dos fuertes réplicas, a las 11:40 y 11:55 horas, las que superaron los 6 grados de intensidad, la Oficina Nacional de Emergencia despachó una “Alerta Preventiva de Tsunami” en las costas del litoral, entre Coquimbo y hasta Puerto Montt. Esta situación provocó el esperado pánico de la población, fueron numerosos los edificios y comercios que cerraron sus puertas, procediendo a la evacuación de las personas. Ante esto, de inmediato se procedió al despacho de las unidades hasta los lugares estratégicos y con la debida altura, los que se encontraban previamente establecidos. Esto sin dejar de avisar, vía megáfonos de los carros bombas, a la comunidad que se pudieran resguardar, con la debida calma y orden, en puntos de altura, previniendo daños físicos innecesarios. La labor de información que cumplió nuestra institución, fue ampliamente reconocida, tal y como lo publicaran los medios locales “El Mercurio” y “La Estrella”, así como varias radioemisoras de la zona.
Después de algunos días en que la ciudad de Valparaiso, volvía lentamente a retomar la "tranquilidad" que acostumbraba y, mientras uno de los equipos de Fuerza de Tarea se encontraba aún laborando en la Isla de Juan Fernández, se procedió al envío de un segundo equipo, llamado “Fuerza Tarea Sur”, exclusivamente destinado a la zona de Sagrada Familia, Duao, Vichuquén e iloca. Este equipo, compuesto por 30 rescatistas, provenientes de todas las Compañías, al mando del 4º Comandante Claudio Bahamondes Arancibia, partió desde la Plaza Sotomayor a las 08:00 horas del jueves 4 de marzo, teniendo como primer destino la ciudad de Talca. Estos viajaron con todo el material necesario para ir en ayuda de los Cuerpos de Bomberos y de la comunidad de estas zonas afectadas. Luego de unas jornadas de arduo trabajo, se pudo apreciar el gran nivel de destrucción que la naturaleza podía llegar a tener, escenas que realmente parecían sacadas de una película de ciencia ficción o de terror, fueron a las que se vieron enfrentados los voluntarios, si bien, en los sectores nombrados anteriormente, no se registraron habitantes fallecidos a causa del terremoto, si lo fueron turistas, que como se los relataron los mismos vecinos de iloca, eran arrastrados por el Tsunami, ya que ellos estaban en el sector de la playa.
Al recorrer el sector, se pudo apreciar que el mar aun no retrocede como recobrando lo que se le a quitado, no obstante y dando a conocer el sentir de la gente de las zonas visitadas, existe un sentimiento de que: "Vamos a salir adelante, que los Chilenos somos fuertes y sabemos levantarnos para volver a nacer". (FOTOS)